Sé que siempre lo jodo todo, está en mi naturaleza.
No sabes lo que daría ahora por volver todo atrás, por no haberte enseñado ese texto. Por no joderlo todo.
Tengo la puta costumbre de pedir perdón por lo que siento. Y siento que tengo que pedirte perdón por todo, por haberme pillado por ti, por ilusionarme con tus palabras y por tener una mínima esperanza de que tú también sentías lo mismo.
A veces me sorprende lo idiota que puedo llegar a ser. Lo idiota y lo ingenua. Solo a mí con mi mente llena de fantasias se me podía haber ocurrido que alguien como tú me quisiera.
Duele, duele enfrentarse a la puta verdad, chocarse contra ese puto muro que separa realidad de sueños.
Ahora que me queda? Me quedan sueños rotos, estampados contra un muro, un muro de ladrillos cubierto de pintura para así camuflarse con los sueños, mis sueños. Ahora soy un corazón lleno de cicatrices, más de las que ya había. Pero sabes lo mejor? Que ya no hay cabida para más. Que todo esto acabó, necesito darle un descanso, dejar de hacer daño, de hacerme daño. Por que a fin de cuentas la única que se lleva el golpe siempre soy yo.
Qué hacer cuando tu amor te puede llevar a la muerte. Cuando todo es tan peligroso, rodeado de oscuridad, de miedos. Donde cada noche hay aquelarres...maldiciones...muerte.
lunes, 4 de febrero de 2013
Sentimientos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario