Y otra vez sola. Me siento abandonada, como un juguete cuando el niño crece... Asi me siento yo, sola, sin nadie que me consuele, sin nadie que me tienda su mano para salir de este oscuro túnel en el cuál no hayo salida, sin nadie que me dé un abrazo de esos que indican que todo esta bien, y sin nadie que me dé un beso cariñoso, de esos que no esconden compromisos detrás.
No hay ningún sitio en donde no me sienta asi. En clase, el asiento de al lado está siempre vacio, en mi casa, en mi habitación, hay siempre un silencio sepulcral, en mi mente y en mi corazón, un vacio abismal en el cual si te asomas al borde no ves su final. Mis ojos lloran, pero lo hacen sin lágrimas, mi boca grita, pero lo hace sin voz. Soy como un fantasma intentando decir que soy persona. Una persona convertida en fantasma por las personas. Una simple hoja de un árbol que a su caída el árbol no murmura ni un triste lamento, una gota de lluvia que libera a la nube de un gran peso. Una caja vacia que ya nadie quiere, una caja abandonada en ese oscuro desván, sin luz, sin aire, sin ayuda. Sola con la oscura oscuridad.
Qué hacer cuando tu amor te puede llevar a la muerte. Cuando todo es tan peligroso, rodeado de oscuridad, de miedos. Donde cada noche hay aquelarres...maldiciones...muerte.
lunes, 4 de febrero de 2013
Soledad
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